martes, 5 de septiembre de 2017

Reflexión: La triste invisibilidad de la mujer escritora de clásicos

Recientemente he tenido en mis manos el libro Introducción a la literatura inglesa de Jorge Luis Borges y después de echar un vistazo a fondo me he quedado de piedra (aunque en cierto modo esperaba algo así), y es que se nos habla en este volumen de la literatura inglesa (obvio) desde la Edad Media hasta los comienzos del siglo XX y solo se cita a dos escritoras frente a cincuenta y tres escritores. Sí, los he contado por cabezonería. Estas señoras de las letras son Virginia Woolf y Victoria Sackville-West, y no se le dedica ni una página entera a cada una.

Que sí, que sí, que puede que haya más hombres que mujeres porque a ellos sí se les permitía publicar y sin seudónimos de otro género, o sin la firma de "Anónimo" en sus obras (estoy convencidísima de que más de la mitad de anónimos eran mujeres), pero no citar a Jane Austen o a las Brontë al menos, que son de las más conocidas... O a Mary Shelley... Lo siento, pero me parece imperdonable. Por muy introductorio que sea este libro creo que son escritoras básicas dentro de la literatura inglesa.

Y si nos ponemos a rebuscar son muchas, muchísimas las escritoras de clásicos ingleses que han llegado a nosotros y que merecen reconocimiento, mención y visibilidad. Y no solo ya inglesas, hay que entrar con todo: japonesas, americanas, alemanas, españolas (en nuestros institutos solo se nos habla de Carmen Laforet, y eso si hay suerte, porque a mí no me hablaron de ella, en cuanto nuestra literatura de clásicos femeninos es muy rica). ¿Dónde están todas esas mujeres escritoras?

Quiero hacer algo, quiero que se conozca a las escritoras de clásicos. Se me había pasado por la cabeza hacer un club de lectura de clásicos escritos solo por mujeres, pero no creo disponer del tiempo suficiente para gestionarlo, así que lo más probable es que me dedique a hablar de esos clásicos en este mismo blog, en entradas especiales. 

Tengo que pensarlo porque, sinceramente, creo que hay que hacer algo.

miércoles, 30 de agosto de 2017

#LeoAutorasOct 2017

Se acerca octubre y por segunda vez consecutiva este mes está dedicado en las redes sociales a la literatura escrita por mujeres. El año pasado ya participé, aunque lo hice a través del canal, y este 2017 no he dudado en volver a apuntarme a la iniciativa pero desde el blog (porque ya no hago vídeos). 

Antes de seguir os dejo aquí mismo el link a la web de #LeoAutorasOct donde se explica todo al detalle (cómo surgió la idea, qué hay que hacer...), pero básicamente se trata de leer durante octubre cualquier cosa escrita por mujeres: libros, cómics, ensayos, manga... de cualquier época y de cualquier género literario. No hay un mínimo ni un máximo de lecturas, la única condición es leer y visibilizar todo ese trabajo femenino en las redes sociales. Por supuesto, de todo ello se saca la gran experiencia de compartir y descubrir a nuevas autoras. Os aseguro que participando os podéis llevar muchas sorpresas positivas.

Entre las lecturas que me propongo hay un libro de relatos, dos novelas, doce tomos de manga y una trilogía. Me gustaría leer todo esto, y me baso para mi lista en la media de lecturas que suelo realizar al mes, pero si en octubre no me diera tiempo seguiré leyendo en noviembre. De todas formas, debo decir que desde el año pasado mi número de libros leídos escritos por mujeres es mucho mayor que antaño.

Esta es mi lista para este año:

- Lady Susan y otras novelas (Jane Austen)
- Cranford (Elizabeth Gaskell)
- El noviembre de Kate (Mónica Gutiérrez)
- El dulce hogar de Chi (12 tomos) (Konami Kanata)
- Ciclo Dreaming Spires (3 libros) (Victoria Álvarez)


Y eso es todo. Compartiré mis reseñas por aquí y Goodreads, pondré fotos de los libros en Instagram (carolrodriguez83) y compartiré links en Twitter (@carol_r83).

viernes, 18 de agosto de 2017

Scream Queens (Temporada 1, 2015)

Ayer terminé la primera temporada de esta serie, que ha resultado ser un descubrimiento de lo más divertido. Los creadores son los mismos que hicieron Glee y American Horror History, y casi podría decirse que Scream Queens es una mezcla de ambas. Esta temporada es de 2015, así que me he subido al carro casi dos años después, pero en el momento exacto, ya que es justo lo que necesitaba: una propuesta ligera, divertida y sin complejos, que me sorprendiera y enganchara. Sin duda, he encontrado todo eso.  

Esta serie mezcla terror y humor como le da la gana, sin miedo al ridículo: el humor negro que ofrece se sitúa en el campo de lo absurdo. Hay risas, sangre, situaciones escabrosas, diálogos ágiles y personajes que no dejan indiferente. En especial me declaro muy fan de las Chanels, las típicas reinas de hermandad universitaria (por supuesto, exageradas, porque todo esto no deja de ser una crítica a las normas sociales de las hermandades y universidades estadounidenses), que son unos personajes patéticos pero sin duda las que más me han hecho reír.


El argumento me enganchó desde los enigmas que abre ya en el primer capítulo: 1995, en plena fiesta loca en la hermandad Kapa Kapa Tau, una de las estudiantes da a luz e inmediatamente muere desangrada. Veinte años después nos encontramos en la misma universidad, cargada de personajes variopintos, una ola de asesinatos en el campus y la intriga de quién será aquél bebé ahora, qué pasó con él y quién narices es el asesino.

No tengo palabras para describir lo divertida que me ha parecido esta serie, cada capítulo es una montaña rusa, cualquiera puede morir (incluso personajes principales), o estar entre los sospechosos. Los capítulos, trece en total, han pasado casi sin darme cuenta, son muy intensos y quiero más (ya estoy enfrascada en la segunda temporada). Enganche total es lo que he encontrado en esta celebración de lo absurdo, desde el primer momento al último. ¡Ah! Y caras conocidas de la pequeña y gran pantalla, como Lea Michelle, Abigail Breslin, Jamie Lee Curtis e incluso uno de los Jonas Brothers.

sábado, 24 de junio de 2017

Adopta una autora: "La casa del álamo" (Kazumi Yumoto, 1997)


34069128Sinopsis: Cuando Chiaki se entera de que su antigua casera acaba de fallecer, decide asistir al funeral. Y esa última visita a la anciana le devuelve a su infancia a través de unos recuerdos en los que se entrelazan la muerte de su padre, los viajes sin rumbo de su madre, una casa protegida por un enorme álamo, un niño que sabe escuchar, una joven que arroja comida a los gatos desde las ventanas... Y sí, la casera: esa mujer huraña con cientos de cartas en un cajón y el deber de llevárselas a los muertos en cuanto fallezca. La Casa del Álamo es una sorprendente novela que reconcilia el dolor de la pérdida con la esperanza de lo venidero.


Mi opinión: Este es el tercer libro que se ha publicado en España de Kazumi Yumoto y el tercero que leo de ella. Os recuerdo que es mi autora adoptada en el proyecto Adopta una autora. A riesgo de repetirme, quiero decir que me ha gustado mucho, incluso más que su aclamado Los amigos y Viaje a la costa. De verdad, espero que por favor continúen traduciendo más libros de ella, porque de momento esto es todo lo que tenemos.

Estamos ante una novela tremendamente sencilla, con un argumento de lo más simple y fácil, en el que perderse entre sus páginas acaba siendo una experiencia maravillosa. Es el colmo de la cotidianidad, no tiene nada de espectacular ni impactante, y puede que así no lo esté vendiendo demasiado bien, pero es que es precisamente en su "normalidad" donde alcanza la grandeza y llega al corazón. Es algo que podría pasarle a cualquiera, te lo crees y lo entiendes.

Me ha recordado en cierto modo a Los amigos en el sentido de esa amistad entre una niña y una anciana (en el primero era un grupo de niños con un anciano), y también a La fórmula preferida del profesor, de Yoko Ogawa. Es una de esas amistades de "porque no me queda más remedio" que acaban siendo entrañables y casi mágicas.

Y así estoy ahora, hipnotizada por este libro que no puedo dejar de recomendar. Ya me queda poco para terminar mi labor de adopción de Kazumi Yumoto, porque como os decía, de momento no tenemos más libros de ella traducidos, así que lo próximo que traeré será probablemente la última entrada de este tipo: mi trabajo de investigación, en el que os hablaré de la relación de la sociedad japonesa con la muerte. He elegido ese tema porque la muerte es el hecho más presente en los libros de Yumoto. Pero eso será otro día. 

sábado, 3 de junio de 2017

Adopta una autora: "Viaje a la costa" (Kazumi Yumoto, 2012)


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Sinopsis: La joven Mizuki lleva tres años obsesionada por la misteriosa desaparición de su marido, al que la policía ya da por muerto. Una noche, él aparece de improviso en su cocina y, mientras devora sus dulces favoritos, le relata cómo murió ahogado en el mar. A la mañana siguiente, Mizuki comprueba que no se trataba de un sueño y acepta lo que él le pide: que lo acompañe en un último viaje a la costa donde se originó todo. En esta fascinante novela los vivos y los muertos se confunden a lo largo de un Japón enigmático donde los fantasmas resultan más reales que la gente entre la que deambulan.

Mi opinión: Hoy os traigo un nuevo aporte para Adopta una autora con este libro de Yumoto que leí en agosto del año pasado. Compré Viaje a la costa en cuanto salió e inmediatamente empecé a leerlo. En 2015 había leído otro libro de la autora que me gustó mucho, como ya sabéis: Los amigosNo tenía ninguna referencia sobre él, pero confié en mi positiva experiencia anterior con Kazumi Yumoto. 

Bien, pues este libro también me gustó. Es la típica narración japonesa en la que parece que no ocurre gran cosa, pero sí que ocurre. Está todo ahí entre líneas para quien sabe escuchar. Me repito, pero debo decir que lo espectacular de los autores japoneses está en la forma que tienen de narrar. Nadie describe los sentimientos y la melancolía como ellos. 
Este puede parecer un libro con una premisa tremendamente extraña y original, sobrenatural incluso. Da la sensación de que es el típico libro en el que nada es lo que parece, pero es lo que es, no hay más. No hay zombies en el sentido estricto de la palabra, ni finales inesperados; trata de los sentimientos, de la pérdida de un ser querido y cómo asumirla y de la labor interior de conocerse a uno mismo y a quienes creíamos conocer. 
La narración es delicada, pausada y hermosa. Es una novela sosegada, lenta, para saborear despacito. Sencillamente hipnotiza.